martes, 11 de mayo de 2010

Prefacio

En un sueño lucido, el espejo es probablemente el elemento más místico que podríamos encontrar. Un portal hacia otros sueños, otras irrealidades paralelas, incluso otras dimensiones. Una vez atravesado podemos descubrir todo aquello que creíamos inexistente, y que de repente es esclarecido ante nuestros ojos. Sin embargo cuando despertamos, no existe tal elemento que nos obliga a ver aquello que no conocemos. Más bien nos acostumbramos a vivir en lo que conocemos y nos da seguridad. ¿Como seria el mundo si en la realidad tuviéramos tal espejo? Probablemente se aclararían muchas dudas existencialistas, todas nuestras preguntan sobre el universo serian respondidas, y todo aquello que conocemos por "paranormal" dejaría de serlo.

El desvanecimiento de este espejo al despertar, nos hace pensar que claramente hay algo que nos distancia entre el plano en que vivimos creado por lo que conocemos y vivimos, y el mundo desconocido. Las personas hemos adoptado una forma de vida en donde portamos un velo imaginario que nos ciega de una realidad paralela a la nuestra. Somos nosotros los que decidimos cegarnos y mantener tal elemento como la barrera que nos mantiene a salvo de tales eventos. De igual manera no podemos evitar pensar ¿Porque decidimos vivir así? Tal vez el miedo envolvente de adentrarnos en un plano ajeno a nuestra realidad adoptada. Tal vez la creencia de que ese plano no tiene ninguna relación con el nuestro. Independientemente de la respuesta, existen hechos que no podemos obviar si realmente somos los dueños de nuestra realidad. Es decir, si nosotros creamos nuestra realidad, entonces nos pone a pensar la razón de porque aparecen elementos desconocidos completamente ajenos al mundo que hemos concebido en nuestras mentes.

Estamos ligados a estos eventos que se encuentran al otro lado del velo, y este blog pretende simplemente dar una pincelada de todo aquello que podría esclarecer nuevas formas de pensamiento. manteniendo siempre la cordura y la racionalidad para que cada uno tome su propia decisión y afine su propia creencia. El propósito no es imponer una creencia sino más bien facilitar opciones con bases científicas para que las personas formen su propio criterio.